Domuneto de solidaridad y repudio ataque contra La Otredad de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito

jueves, 11 de febrero de 2010
Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito

Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, NOS SOLIDARIZAMOS con La Otredad, organización política, feminista, anticapitalista, y marxista, del departamento Gral San Martín (Provincia de Mendoza) y REPUDIAMOS los ataques fundamentalistas llevados a cabo contra el mural y revista mural que dicha organización está realizando en su localidad por un grupo de la Iglesia Católica durante la madrugada del día 5 de febrero de 2010. También repudiamos los posteriores ataques intimidatorios realizados por estos grupos a través de misivas dejadas en la revista mural.

Si bien el mural expresa a través de sus dibujos diversas luchas populares y regionales, los ataques fueron específicos: se ensañaron con el sector del mural dedicado a las reivindicaciones feministas. Y utilizando las mismas prácticas mafiosas, violentas e intimidatorias que los han caracterizado históricamente, quisieron imponer su posición contraria a los derechos humanos fundamentales de las mujeres, tales como el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, a no morir por causa de un aborto inseguro, a vivir nuestra sexualidad libremente.

La Otredad es una organización que trabaja desde el año pasado en la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y su compromiso con la lucha por los derechos de las mujeres es innegable. Este ataque no es solo contra un mural ni contra una organización en particular, sino que es contra la lucha que venimos llevando adelante las organizaciones feministas, lesbianas y de mujeres en todo el país.

Creemos que esta es una muestra clara de sus comportamientos oscurantistas, cobardes y fanáticos y deja en evidencia que ESTOS GRUPOS fundamentalistas, lejos de tener intenciones de dialogar con respeto a las diferentes creencias y posiciones políticas, SÓLO CONOCEN COMO MÉTODO LA IMPOSICIÓN VIOLENTA DE SU DOCTRINA.

Convocamos a todas las ciudadanas y los ciudadanos que rechazan estas prácticas nefastas a unirse a este repudio y divulgar su rechazo para que estos actos autoritarios no sean impunes en nuestra sociedad.

EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR

ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR

ABORTO LEGAL SEGURO Y GRATUITO PARA NO MORIR

Ataque fundamentalista a mural de La Otredad organización política, feminista, anticapitalista, y marxista de Mendoza

Declaración de La Otredad

Desde el Departamento de General San Martín, Mendoza escribimos para repudiar los ataques recibidos por parte de un grupo fundamentalista, perteneciente a la Iglesia, contra nuestra organización, la madrugada del día 5 de febrero.

Somos La Otredad, una organización política, feminista, anticapitalista, y marxista, nuestras acciones son diversas, porque diversas y avasallantes son las opresiones que sufrimos como pueblo. A principios de febrero comenzamos un mural colectivo con la intención de que en el quedaran plasmadas las diversas luchas populares. Una parte de dicho mural (que aún esta en construcción), fue destinada a las reivindicaciones feministas, así simbolizamos a través de nuestros dibujos a mujeres y hombres marchando por la libre elección sexual, por la legalización y despenalización del aborto, en contra de la trata y de las violaciones, todo esto representado a través de las pancartas y de las remeras que llevan los dibujos.

Parece que la libre expresión de nuestras ideas molestó a un grupo de fundamentalistas quienes utilizando las mismas prácticas represoras y mafiosas con las que históricamente se han conducido atacaron nuestro mural. Y en una clara muestra de su misoginia, lesbofobia y acuerdo con las prácticas genocidas taparon con pintura la remera de un dibujo de una mujer que decía “yo aborte”, como así también la pancarta que se levantaba en contra de la muerte de mujeres por abortos inseguros, además taparon una remera que tenía el símbolo de la mujer con el puño levantado y otra remera en la que habían dos símbolos de la mujer que decía “¡felices!” y también demostrando su apoyo a la dictadura tacharon la remera de un dibujo de un a madre de plaza de mayo que decía “nunca más”.

En el mismo sitio donde se encuentra el mural, hace ya unos años tenemos nuestro pizarrón-revista-mural (es un pizarrón gigante, como los que están en las escuelas y en el escribimos con tiza) Espacio que utilizamos como un medio alternativo de comunicación. Es así, como estos grupos tan llenos de buenas intenciones, no conformes con haber arremetido en contra de nuestros dibujos dejaron estampadas sus bendiciones en nuestro pizarrón a través de un ¡VIVA LA IGLESIA, DIOS LOS BENDIGA!!”

Creemos que esta es una muestra más de la imposibilidad que tienen estos grupos fundamentalistas para dialogar ya que solo conocen como método la imposición violenta e intimidante de su doctrina. Es además una muestra clara de sus comportamientos oscurantistas, cobardes y fanáticos. Ellos no firmaron. No se identificaron. Sólo nombraron a “La Iglesia”.

Nosotrxs, los luchadores y luchadoras del campo popular, no nos escondemos, nuestras reivindicaciones son públicas, pintamos paredes a la luz del día, marchamos con nuestras reivindicaciones y banderas, gritamos con fuerza…. fuerte, bien fuerte, para que se oiga lejos, para que lo oigan todxs, porque son nuestros reclamos genuinos, justos, legítimos y porque encierran en sí mismos a La Otredad.

Agradecemos la difusión de este documento. Que estas nefastas prácticas sean divulgadas, que no cuenten con la impunidad que en otras épocas supieron conseguir.

La Otredad

la_otredad@hotmail.com

PRONUNCIAMIENTO DE MUJERES Y FEMINISTAS DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE EN SOLIDARIDAD CON LAS HERMANAS HAITIANAS

jueves, 28 de enero de 2010

Solidaridad con nuestras hermanas haitianas

Pongamos en pie una gran campaña unitaria internacional

Un tercio de la población haitiana ha sido afectada por la catástrofe, cerca de 100 mil muertes y un país absolutamente devastado que deberá enfrentar enfermedades y epidemias que se propagarán por la descomposición de cadáveres, la falta de agua potable y la inexistencia de la más mínima infraestructura.

Los terremotos son imprevisibles. Pero las consecuencias que tuvo este sismo para el pueblo haitiano eran absolutamente previsibles. La inmensidad de la catástrofe no es el resultado de la naturaleza, sino de un sistema de explotación y expoliación que ha convertido a Haití en uno de los países más pobres del mundo: el 80% de su población sobrevive en la indigencia, el 60% sin trabajo, la expectativa de vida apenas supera los 50 años, la tasa de mortalidad infantil es del 80‰, no hay agua potable y la desnutrición es crónica. En Gonaïves, la segunda ciudad del país, el 70% de los hogares carece de letrinas. Ya antes de la tragedia, Haití tenía la más alta tasa de mortalidad materna en la región: 670 muertes por cada 100 mil nacidos vivos.

Y cuando estas son las condiciones con las que se enfrenta un terremoto de tamaña magnitud, las consecuencias no son un destino inevitable ni obedecen a un “capricho” de la naturaleza. Por eso, denunciamos que la tragedia que hoy se cierne sobre el pueblo haitiano obedece a que Haití ha sido sometido a dos siglos de saqueo imperialista, cincuenta años de dictaduras sangrientas como las de los Duvalier, recientes golpes de Estado perpetrados directamente por el Pentágono, gobiernos títeres de Washington cuyo poder reside en las bayonetas de las tropas canadienses, francesas y los marines norteamericanos y la ignominiosa presencia de tropas de las Naciones Unidas –con soldados enviados por los gobiernos que se reclaman “nacionalistas” y “progresistas” de Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay y Ecuador, entre otros- que bajo el argumento de una supuesta misión humanitaria (MINUSTAH) mantiene la ocupación del territorio haitiano, con el único fin de garantizar la continuidad de la expoliación imperialista del país y los negocios capitalistas a fuerza de pistola, como en la zona franca de la frontera con República Dominicana, donde trabajadoras y trabajadores haitianos se encuentran prácticamente reducidos a la esclavitud, mientras campesinas y campesinos son despojados de sus tierras para convertir el lugar en una gran “maquila”.

Fuerzas “humanitarias” que, amparadas en la impunidad de la que gozan por ser extranjeras, han sido denunciadas en reiteradas ocasiones –pero nunca castigadas- por violaciones a los derechos humanos, detenciones y asesinatos políticos, masacres en los barrios pobres, violaciones y abusos sexuales de mujeres y niñas, pedofilia y trata de personas, sometimiento a la prostitución de mujeres, niñas y niños a cambio de alimentos, y que hoy se preparan para reprimir los supuestos “estallidos de violencia” que es la denominación dada por la clase dominante, de la desesperación de miles de hambrientos, huérfanos, desposeídos, personas que lo han perdido todo, incluso antes del terremoto.

Hoy, en medio de esta catástrofe, se estima que una cuarta parte de la población afectada son mujeres en edad fértil, entre las cuales habrá miles de mujeres embarazadas que no tendrán acceso a los más mínimos cuidados. En un país donde el 43% de los hogares están encabezados por mujeres, ellas y las niñas sobrevivientes, que siempre han sido responsables del trabajo doméstico y del cuidado de las otras y otros, cargarán ahora sobre sus espaldas, la responsabilidad de la supervivencia de sus familias, en refugios y tiendas de campaña, en total desamparo, soportando niveles infinitamente más graves de violencia y el espantoso aumento de los abusos sexuales perpetrados por las tropas extranjeras que ocupan el territorio haitiano.

Por eso, nosotras –trabajadoras, desocupadas, estudiantes, amas de casa, activistas feministas, lesbianas feministas y de la lucha anticapitalista y antiracista-, mujeres de América Latina y el Caribe que nos solidarizamos con nuestras hermanas y todo el pueblo trabajador y pobre de Haití, queremos poner en pie una gran campaña unitaria de las organizaciones de mujeres, feministas, de la disidencia sexual, lesbianas, comisiones sindicales de mujeres, organismos de derechos humanos, estudiantiles y obreros, para que se oiga nuestra voz que reclama:

• ¡Fuera las tropas de la MINUSTAH! ¡Fuera yanquis de Haití y de toda América Latina y el Caribe! Exigimos a nuestros respectivos gobiernos que retiren inmediatamente las tropas de Haití.

• Exigimos que sean las multinacionales y grandes empresas capitalistas las que entreguen de forma inmediata los alimentos, medicamentos, combustible y otros insumos necesarios para enfrentar la catástrofe. ¡Que sean sus ganancias las que estén disponibles para paliar este desastre! Y que sean las organizaciones de mujeres, feministas, obreras, estudiantiles, de derechos humanos y sociales sean las que controlen y distribuyan los recursos recibidos en Haití. Que las donaciones lleguen al pueblo y no se pierdan en la burocracia y las mafias oportunistas capaces de sacar provecho hasta en momentos como éste.

• Por la cancelación total de la deuda externa de Haití

• ¡Basta de violencia contra las mujeres haitianas!

• ALVAREZ GARIN, Tania (México)

• ÁREA DE DIVERSIDAD SEXUAL (Argentina)

• BENAVIDES, Nadia. Comunidad lésbica feminista La teta insurgente (ex Colectiva Mafalda)

• BERLANGA, Mariana. Feminista autónoma (México)

• BLANCO, Jessie. Revista MATEA (Venezuela)

• CAROSIO, Alba. Revista del Centro de Estudios de la Mujer - UCV (Venezuela)

• CERVANTES ROJAS, Flor María. Oaxaca (México)

• COLECTIVO CONTRANATURAS (Perú)

• CORDERO, Diana. Colectivo Lesbianas Feministas Josefa Camejo (Argentina / Venezuela)

• COSTA ABRAMIDES, Maria Beatriz. Prof. Serviço Social da PUC – Sao Paulo y dirigente del sindicato APROPUC-SP (Brasil)

• D’ATRI, Andrea. Dirigente nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas - PTS (Argentina)

• DE ALMEIDA SANTOS BEZERRA, Clara Angélica. Prof de Serviço Social da Universidade Tiradentes - Sergipe (Brasil)

• DE LA PEÑA, Ireri. Fotógrafa (México)

• ESPINOSA, Yuderskys. Feminista autónoma (República Dominicana - Argentina)

• FEMINISTAS EN RESISTENCIA (Honduras)

• FERNANDEZ MASÓ, María del Carmen (Argentina)

• GALIMBERTI, Alessandra. Babelarte - Oaxaca (México)

• GARGALLO, Francesca. Feminista (México)

• GARRIDO, Hilda Beatriz (Argentina)

• GLEFAS, Grupo Latinoamericano de Estudio, Formación y Acción Feministas

• Las Juanas y las Otras, colectiva feminista, Mendoza Argentina

• MAGALHAES, Rosana. Feminista autónoma (Brasil - México)

• MAZZEI NOGUEIRA, Claudia. Prof Universidade Federal Santa Catarina U(Brasil)

• MENDOZA GUERRA, Alicia. Militante del PRT (México)

• OLIVIERI, Mariana (Argentina)

• PAN Y ROSAS "Teresa Flores" (Chile)

• PAN Y ROSAS (Argentina)

• PAN Y ROSAS (Bolivia)

• PAN Y ROSAS (México)

• PAO E ROSAS (Brasil)

• PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LAS Y LOS TRABAJADORES (México)

• PEREYRA, Aurelia. Grupo de Mujeres sin Moldes (Argentina)

• PESSAH, Marian. Mulheres Rebeldes (Brasil)

• VARGAS, Livia (Venezuela)

• VIZCARRA BORDI, Ivonne. Investigadora del ICAR, UAM (México)

• ZAMORANO CRUZ, Fabiola (México)

Se reciben adhesiones a esta convocatoria en:
solidaridadmujereshaiti@gmail.com

Decidir sobre el propio cuerpo. Relatos sobre Marina y Lola Por Alejandra Ciriza

viernes, 6 de noviembre de 2009
Agradezco la invitación a CDD, a Mujeres del Sur.
Agradezco intensamente a mis compañeras de la colectiva feminista de mujeres las juanas y las otras, a las compañeras que, pertenecientes a la Campaña o no, se mantuvieron activas y atentas en el difícil proceso que atravesamos cuando, entre agosto y septiembre de 2008, tomamos conocimiento de que dos niñas, que llamaremos Marina y Lola, se hallaban embarazadas como producto de abusos y violaciones llevadas a cabo, en un caso por el padre biológico de la nena, y en el otro por su padrastro. La suerte de las dos niñas fue muy diferente. Quisiera entonces relatar ambas experiencias e intentar una reflexión política sobre lo acontecido.
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Posiciones
Intento hablar desde un lugar que no sólo tiene que ver con una ya larga trayectoria como militante feminista, sino que me gustaría tomar la palabra desde los elementos de reflexión que pueda aportar desde mi formación disciplinar en filosofía, y mi ubicación en el campo del feminismo latinoamericano, procurando reflexionar acerca de nuestra experiencia y su singularidad. Nosotras, latinoamericanas, feministas, pertenecientes a un movimiento internacional, e internacionalista, pero marcadas por las especificidades de la historia de nuestro subcontinente, tan diferente de la de Europa, tan distinta de la norteamericana.
Nuestra historia singular se construye en una suerte de diálogo con lo sucedido en otras latitudes, en otros tiempos. Mientras nosotras nos batimos por lograr el derecho al aborto las europeas (las italianas y las norteamericanas, por ejemplo) se baten por conservarlo. Paradojas y fragilidades de los derechos de los y las subalternos en tiempos en que el capitalismo revela la tendencia a devaluar los bienes democráticos, a vaciar los derechos existentes irrespetándolos, a restringir los derechos (incluso formales, en muchos casos) de trabajadores y trabajadoras.
Desde hace ya largos años muchas de nosotras combatimos públicamente por la legalización del aborto en Argentina. Hace 20 años, en el Tercer Encuentro Nacional de Mujeres, en Mendoza, en 1988, Dora Coledesky organizó el Primer taller de debate sobre aborto. Entre ese momento, en el que la voz de Dora resonaba casi solitaria como última trinchera de resistencia, y ahora mucho tiempo ha transcurrido.
En ese tiempo hemos intentado diversas vías. Inicialmente el camino elegido fue el del combate en las casamatas de la sociedad civil, tal como lo ha promovido incansablemente Dora y otras compañeras manteniendo los talleres sobre aborto en los Encuentros, resistiendo a pie firme la avalancha fundamentalista, e inclusive otras avalanchas, como sucedió en Córdoba en 2006. Hemos procurado también transformar el sentido común manifestándonos públicamente y testimoniando sobre nuestras propias experiencias, a la manera como alguna vez lo hicieran, mucho antes que nosotras, otras mujeres en Francia, cuando en 1971, firmaron el famoso y aún vigente manifiesto de las Salopes.
En 1997 Dora Coledesky organizó una campaña, inspirada en ese Manifiesto, que se publicó en Tres puntos. El artículo, titulado “Por primera vez veinte mujeres se atreven a decir yo aborté” recogía testimonios en primera persona. Entre quienes testimoniaron en aquella ocasión estuvieron, entre otras, Tununa Mercado, Graciela Dufau, Divina Gloria, Beatriz Sarlo. Laura Klein, Eva Giberti, Martha Rosenberg (Yo aborté, 1997: 90-105). Eso que ahora forma parte de nuestros afiches callejeros, de nuestras consignas y banderas, en aquel momento conmovió a la sociedad argentina.
En 2003 las calles de Rosario vieron avanzar una marea verde, el color que nos distingue, y en diciembre de 2004, tras la avalancha fundamentalista en el Encuentro de Mendoza, Gabriela Adelstein iniciaba en RIMA la Campaña Yo Aborté. Testimonios en primera persona una vez más daban cuenta de que la prohibición legal del aborto y su penalización no lo impiden. En todo caso lo hacen más inseguro, más doloroso, más difícil para las mujeres que lo transitan.
En los últimos años nos hemos posicionado de un modo más complejo ante el Estado procurando la instalación del tema del aborto como asunto de debate legislativo. Eso implica la elección de estrategias que abarcan otras acciones, además de la batalla callejera, el socorrismo rosa, o la búsqueda de construcción de una opinión pública favorable a la legalización del aborto.
Muchas de nuestras compañeras de Campaña han realizado durante este año acciones de cabildeo y presión ante funcionarias /os del Estado y legisladoras/es. Como todas sabemos quienes integramos la Campaña hemos consensuado y elaborado un proyecto propio de legalización del aborto que excede los límites de la no punibilidad. También hemos incursionado, con suerte desigual, en el terreno de los tribunales argentinos e incluso internacionales: hemos recurrido en procura de justicia ante situaciones que han tomado estado público, referidas a abortos no punibles que han sido solicitados y han recibido respuestas negativas, dilaciones o manipulaciones.
Para mí es preciso, entonces, realizar, junto al relato de lo sucedido y de algunas breves consideraciones sobre nuestras intervenciones técnicas, algunos señalamientos relativos a nuestras experiencias y prácticas, tanto en lo relativo a las tensiones con el Estado como en lo que se refiere al modo como juegan nuestras subjetividades y las de las sujetos afectadas.
Traer a colación las situaciones vividas, con suerte diversa, por dos niñas, de 12 y 13 años de edad en Mendoza durante el curso de 2008 me hizo pensar, por una parte, en la relación que nosotras como mujeres, ciudadanas y feministas mantenemos con el Estado, con sus funcionarios y poderes, con los marcos legales existentes, con la corporación médica y el poder judicial, y por la otra en los vínculos que construimos con otras mujeres, en este caso con estas dos niñas y sus familias a partir de la situación que se desencadenó desde que tomaran estado público las situaciones, tan semejantes y tan diferentes, que transitaron, entre agosto y septiembre de 2008 las niñas que vamos a llamar Marina y Lola.
Me gustaría intentar una evaluación que tuviera en cuenta la relación con el Estado Nacional y provincial y sus funcionarios y funcionarias en un contexto de retroceso de los derechos sexuales y reproductivos, y de avance de sectores confesionales, al menos en mi provincia.
Es forzosa la referencia al aspecto legal, pues en gran parte la buena fortuna corrida por nuestra intervención en la situación de Marina obedeció a la posibilidad de contar con una joven abogada comprometida con la temática, Patricia González.
También en nuestro favor jugó la posibilidad de apoyo por parte de un médico que intervino en la atención de Marina una vez desencadenado el proceso de aborto, y los múltiples recursos que se pusieron en juego desde la campaña, y desde compañeras con las que establecimos una red de solidaridad nacional. A esas solidaridades es preciso agregar la cuidadosa construcción de la noticia, y el apoyo de compañeras vinculadas a los medios de comunicación masiva
Sin embargo creo que, además de todos estos factores, es preciso considerar las determinaciones que las distintas disposiciones subjetivas imprimen sobre los procesos y sus consecuencias políticas.
Marina
El pedido de interrupción del embarazo se origina en una denuncia de la madre de Marina, realizada el día 23 de julio de 2008. La niña había sido violada por su padre biológico y su madre interponía un recurso en la justicia para solicitar la realización de un aborto no punible y la obtención de la prueba para inculpar al abusador.
A partir de ese momento la vida de Marina y la de quienes tomamos la determinación de acompañarla en el proceso quedó sujeta a las decisiones, presuntamente técnicas, de distintos /as profesionales: médicos/as, abogados/as, psicólogas/os, trabajadores/as sociales, y a una particular noción acerca del ejercicio de la función pública por parte de funcionarios y funcionarias de diverso rango tanto en la jurisdicción nacional como provincial.
También a la tensión entre la corporación médica y la de abogados, cada una celosa de su saber disciplinar, cada una de ellas formada por individuos seguros de su impunidad cuando se trata de decidir sobre la vida de mujeres o niñas de sectores populares.
El incumplimiento de los y las funcionarias
Desde la perspectiva de quienes acompañábamos a Marina, avaladas por una serie de estudios académicos y técnicos, el pedido de aborto encuadra en los abortos no punibles tal como los define el Código Penal en su artículo 86: un embarazo producto de una violación realizada a una niña de 13 años, y por ello incompatible con su salud física, psíquica y social
Sin embargo no parecen entenderlo de este modo los y las funcionarias del Estado.
Ante la solicitud de una de las integrantes de la Campaña la Ministra de Salud, Graciela Ocaña, respondió:
¿la niña tiene alguna discapacidad ó demencia como marca la Ley’????????
Gracias al accionar de otras compañeras se logró hacer contacto con médicos del Hospital Castex, en la provincia de Buenos Aires, que consideraron, en concordancia con el protocolo de aborto no punible y con los compromisos internacionales contraídos, que el aborto demandado por la niña y su progenitora se encuadraba en el marco de la ley.
Allí debería haber finalizado la historia. Sin embargo la concepción patrimonialista que de la función pública tienen los funcionarios del estado tuvo efectos: tras una consulta interministerial, el Ministro de la provincia de Mendoza, Sergio Saracco negó la posibilidad de que la niña viajara a Buenos Aires. Aseguró, sin embargo, que se garantizaría la interrupción del embarazo en las condiciones requeridas: un efector público que garantizara la salvaguarda de la muestra para la obtención de ADN .
Nada de esto sucedió: ante el pedido de interrupción del embarazo, el director del Hospital Lagomaggiore, donde funciona la maternidad más grande y compleja de Mendoza, reaccionó solicitando, una vez más, la intervención a la Justicia de Familia, que autorizó al hospital a revisar a una vez más a la niña.
La corporación médica
Sólo quisiera señalar brevemente las veces que la niña fue revisada, y los supuestos bajo los cuales se practicaron estas revisaciones: la primera vez en el Cuerpo Médico Forense.
El ayudante fiscal que receptó la denuncia solicitó un amplio examen en el Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario (CAI) para establecer: 1.- si la menor tiene desarrollo intelectual acorde a su edad; 2.- si tiene tendencia a fabular; 3.- si se observan indicadores de haber vivido episodios de contenido sexual y si hay trastornos de stress postraumático. Pide también un examen médico solicitando se le informe: si hay desfloración, lesiones, embarazo y/o enfermedades de transmisión sexual. Todos los pedidos de informes partían del presupuesto de descreer en la declaración de la niña.
El análisis del Cuerpo Médico Forense sobre embarazo dio positivo, y el 24/07 el agresor fue trasladado a la Comisaría Novena.
Una vez determinado el embarazo empezó la larga romería en procura de alguna manera viable de extraer material genético del feto para estudios de ADN, bajo el supuesto de que era preciso preservar de riesgo a la niña y al producto de la violación.
El sábado 16 de agosto se somete a la niña a una nueva revisación en el Hospital Lagomaggiore, bajo la responsabilidad del director, Dr. Moschetti: revisación ginecológica, evaluación psicológica y evaluación de la situación social de la niña y su familia. Una vez revisada en la guardia del hospital, la elaboración del dictamen fue realizado por la directora de la maternidad del hospital, Dra. Silvia Eztala. Vale la pena citar textualmente algunas de las afirmaciones de esta médica, Jefa del Dto. Materno Infantil del Hospital Lagomaggiore, pues su respuesta muestra la falta absoluta de respeto hacia la niña, su familia y su representante legal y hacia las regulaciones sobre aborto no punible establecidas a nivel nacional:
Por tratarse de una niña sana clínicamente, sin antecedente de enfermedad que se agrave frente a un embarazo, que fuere causal de aborto terapéutico y por ser una persona cognitivamente normal, considero que la práctica solicitada no se ajusta a lo expresado por la ley. Como comentario, deseo agregar, que por tratarse de una paciente que cursa una gestación de 2 trimestre (16 semanas) donde la interrupción del mismo consiste en la evacuación uterina, con mecanismo de parto, representando éste un largo período doloroso, acentuaría el trauma psíquico de la paciente, además del que ella porta y se agregaría el riesgo obstétrico –quirúrgico, que implica finalizar un embarazo de esta edad gestacional (anestesia general, legrado uterino instrumental).
Sugiero como conducta de menor riesgo, el contener a la paciente psicológicamente y con control prenatal en este servicio, llegando al término y en este caso el parto sería conducido con anestesia peridural, minimizando el trauma doloroso que implica el trabajo de parto. Evaluar dar el niño en adopción si la familia lo desea.
La interrupción del embarazo no garantizaría el futuro de la salud mental de la paciente, ya que el aborto puede ser una causal de futuros desequilibrios psíquicos.
Psicólog@s...
Los pedidos de informe psicólogico y las respuestas de los y las profesionales merecen un capítulo aparte: el primero, elevado por el Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario del Juzgado de familia (CAI), realizado por la Dra. Quiroga y la Licenciada Gil, señala que “no reúne los criterios diagnósticos de estrés postraumático”.
Otras tres pericias (una psicóloga del Instituto de la Mujer, una psicóloga particular y la psicóloga convocada en el Lagomaggiore) coincidieron en cambio en que:
“En el momento de la entrevista x se mostró con un alto nivel de angustia, con llanto permanente y dificultades para expresar verbalmente lo que sucedía. Los síntomas predominantes: estado de ánimo depresivo, trastorno del sueño y de la alimentación, inhibición, retraimiento, disminución de la capacidad para pensar y para concentrarse, sentimiento de culpa y vergüenza, baja autoestima, sentimientos de desesperanza y tristeza. Se infiere que todos estos síntomas son producto de la exposición permanente y reiterada al acontecimiento traumático, de relación incestuosa y estado de embarazo” (Evaluación Lagomaggiore, 16/08).
Escuchar el deseo y la palabra de Marina
Marina siempre manifestó rechazo por su embarazo. Su pedido fue claro desde el inicio. La nena sostenía: “quiero que me saquen esto” señalando su vientre.
Su familia, formada por su madre y una tía materna sostuvo a la pequeña en su decisión y eligió como abogada a una integrante de la colectiva feminista las juanas y las otras, que fue quien se ocupó de las acciones judiciales. Otras integrantes colaboramos en el sostenimiento y acompañamiento de la niña, su madre y su tía, en la realización de actividades de contacto con las compañeras de la campaña a nivel nacional, en el manejo de la relación con los medios, en los contactos con distintos profesionales.
La madre y la tía de la niña trabajaron firmemente a nuestro lado. En todo momento estuvieron al tanto de las diferentes actividades que se realizaron, discutieron las estrategias, los tiempos, pusieron de sí los recursos a su alcance, y tomaron sus decisiones de manera autónoma y responsable.
Pocos días después de la traumática situación vivida en el Lagomaggiore, el 20 de agosto, la niña perdió espontáneamente el embarazo producto de la violación de su padre biológico.
Llegó con un aborto en curso a un hospital público de la provincia. Recibió una atención adecuada para su situación. Conocíamos a uno de los médicos, sensible al debate sobre el aborto, que tuvo para con Marina el cuidado que su delicada circunstancia requería.
Afortunadamente los hechos se desencadenaron de modo tal que se obtuvo la prueba para continuar las acciones penales contra el violador.
Tras lo sucedido la justicia de la provincia (Defensoría de menores) ha acosado a la familia de la nena en procura de averiguar lo sucedido con el embarazo, actuando con una diligencia que no tuvieron en defensa de los derechos de la niña realmente existente, e insiste en perseguir al médico que atendió a la menor bajo el supuesto de que éste realizó el aborto.
El agresor se encuentra detenido y el ADN, realizado con posterioridad a la interrupción del embarazo, arrojó datos consistentes con los dichos de Marina: el embarazo era producto de una violación incestuosa.
La familia de la niña es pobre y se halla en una situación complicada. Sin embargo no ha sido posible obtener subsidios ni apoyos para su mamá, que ahora, preso el violador, debe mantener a sus 4 hijos, Marina y otros tres niños (dos nenas y un varón).
Lola
Pocos días después que la naturaleza puso término al embarazo incestuoso de Marina, la prensa provincial publicó la noticia de que el 29 de agosto la madre de una niña de 12 años que había sido violada, pedía al juez actuante en el caso, Germán Ferrer, la realización de un aborto no punible. En este caso el embarazo provenía de una violación realizada, como se sabría más tarde, por el concubino de la madre de la nena, quien es además el padre de los otros dos hijos de la mujer.
Había transcurrido poco tiempo desde que Marina había solicitado interrupción del embarazo y una nube de sospechas se cernía y se cierne sobre nosotras, nuestra abogada, el médico que nos ha ayudado cada vez que nos hemos hallado en situaciones complicadas.
La respuesta del Juez no se hizo esperar: internó a la niña en el hospital Humberto Notti.
Durante la internación en el Notti grupos fundamentalistas se ocuparon de atemorizar a Lola con charlas, cartas, fotos y folletos con imágenes de fetos mutilados, con el fin de que desistiera de su decisión de interrumpir la gestación.
La niña sufrió varias crisis nerviosas como consecuencia de estos hostigamientos, que desencadenaron la decisión, tras dos semanas de encierro, de continuar el embarazo. El 12 de Septiembre la prensa anunciaba que la niña había “decidido” tener a su bebé.
Final ¿“rosa”?
La corporación de los/las abogados. El juez Germán Ferrer
El juez Ferrer había recibido en abril una denuncia por malos tratos contra el mismo hombre acusado luego de la violación de la niña. La denuncia había sido presentada por un tío de la nena, hermano de su madre. El juez no había hecho, entre abril y agosto, nada por proteger a la nena, ni a sus hermanitos, ni a su mamá.
El 29 de agosto la mamá solicitó autorización para la práctica del aborto no punible y el juez dictaminó el encierro de la nena en el Hospital.
La integrante del cuerpo de oficial de defensores, Mónica Runno, tomó el caso. Sin embargo puso en contacto a la mamá de Lola con la abogada de las Juanas, Patricia González.
Una vez asumida la representación, nuestra abogada procedió a solicitar la externación, denuncian la privación de la libertad de la niña en tanto permanecía institucionalizada sin razón alguna desde hacía dos semanas, lapso durante el cual los grupos fundamentalistas y parte de personal del hospital la habían acosado.
El día que concurrieron Patricia y la madre de Lola a compulsar el expediente, el juez interrogó a nuestra abogada cuestionándole que nuestra organización (una Organización conocida en el medio por su trayectoria en defensa de los derechos de las mujeres) se ocupara de la situación de Lola, y la amenazó diciéndole que iba a tener que explicar su accionar ante el tribunal de ética de la corporación. Sus expresiones fueron claramente amenazadoras, intimidatorias, deslegitimadoras.
En esa oportunidad el juez comunicó a D. (la mamá de Lola) que a partir de ese momento le imponía una prohibición de acercamiento a su hija, invocando como único fundamento que D. había concurrido con periodistas al hospital. Según Ferrer de ello se infería que los intereses de D. eran contradictorios con los de su hija. También resolvió otorgar la guarda provisoria a la abuela materna, auto designándose como tutor ad litem de Lola.
El 19 de septiembre el magistrado anunció su resolución de no autorizar el aborto. A su entender, que la nena tenga la criatura –gestada en un abuso sexual cometido por el concubino de su madre y padre de sus dos hermanitos pequeños – es un “mal menor” frente al trauma que le podría provocar la intervención médica.
Ordenó al Ejecutivo provincial que se garantice a la niña el derecho a la educación para que termine el ciclo lectivo, pidió al Ministerio de Desarrollo Social de la provincia que en un plazo no mayor a 60 días consiga una vivienda digna para Lola y su familia y ordenó tratamiento psiquiátrico y psicológico a cargo de la Dirección de Salud Mental, antes y después del parto. Asimismo exigió un subsidio que garantice el derecho a la alimentación para la nena y su bebé.
Como un monarca, Ferrer decidió sobre el destino de Lola del mismo modo que lo hubiera hecho Eztala si hubiera tenido oportunidad.
Las pericias psiquiátricas
Las pericias realizadas a Lola repiten el patrón de lo sucedido con Marina: los y las psicólog@s que pertenecen a aquellas instituciones estatales vinculadas a los juzgados de familia, u orientados a la resolución de situaciones de “alto riesgo”, como el Grupo de Alto Riesgo (GAR), con sede en el Notti, y el CAI sentaron la posición de evitar el aborto.
Otras profesionales, una vez más la psicóloga del Instituto de la Mujer, y una psicóloga de un Juzgado de familia plantearon que el riesgo psíquico existe tanto si la niña continuaba con la gestación como si la interrumpía, pues no sólo había sido violada, sino además expuesta a imágenes de fetos destrozados, que le fueron proporcionados durante el período de reclusión tanto por médicos del Hospital como por grupos fundamentalistas.
El Comité de Bioética, estrategia dilatoria
En Mendoza los comités de bioética existentes en los hospitales son un espacio de las y los militantes fundamentalistas, donde los sacerdotes de la iglesia católica ponen en juego su lugar de señores de la vida y de la muerte decidiendo por otros y otras, sobre sus vidas, sobre sus cuerpos.
Para decidir sobre el pedido de aborto no punible, Ferrer dio intervención al Comité de Bioética del Hospital Pediátrico Humberto Notti y también a una comisión ad hoc formada por expertos independientes de distintos ámbitos
El Comité de Bioética del Notti está integrado por seis personas, entre ellas el sacerdote católico Ricardo Poblete, que dio su veredicto en contra de autorizar el aborto, argumentando que el mal menor para la niña sería llegar a término con el embarazo. También su presidenta, Marta Fracapani, ha sostenido de manera sistemática posiciones en la misma dirección. No es de extrañar que en esta, como en otras oportunidades, se alineara detrás del cura. Formaron también parte de ese Comité la médica Mariana Arreghini y la psiquiatra juvenil Sonia González Herrera.
Entre los expertos independientes (el camarista penal Horacio Báez, la filósofa Adriana Arpini, la socióloga Graciela Cousinet, el trabajador social del Juzgado de Familia Carlos Marchesky y el obstetra y director del Hospital Paroissien (Maipú), Norberto Dotti) algunos señalaron que su tarea "devenía en abstracto", es decir, no tenía razón de ser, ya que la solicitud por la que habían sido reunidos, el pedido de aborto causado por una violación a una niña de 12 años, se había revertido.
Nosotras y la familia de la Lola
Nosotras tomamos contacto con la situación de Lola a través de la abogada Mónica Runno, codefensora oficial, quien llevó a la mamá de la niña a la reunión que había acordado con la abogada Patricia González y otras integrantes de la Colectiva Las Juanas y las Otras.
En esa reunión las integrantes de Las Juanas y las Otras se acercaron a la mamá de la niña y le expresaron su apoyo y acompañamiento. En respuesta a la solicitud de la madre de que su hija saliera del Hospital, le ofrecieron asesoramiento jurídico, en tanto es de la única forma en que podrían presentar los pedidos de la madre en la causa, explicándole debidamente que para ello era necesario que renunciara a la representación oficial, lo que la madre de la niña requirió inmediatamente, en tanto entendía que las codefensoras intervinientes tenían muchos casos y no podían dedicarse con el tiempo adecuado al de su hija.
Si bien D. parecía comprender con claridad la situación de su hija, la mujer se hallaba en una situación de extrema vulnerabilidad, que probablemente haya incidido sobre el curso posterior de los acontecimientos.
La familia de Lola, a diferencia de la de Marina, estaba integrada por D. y el abusador, padre de los otros dos hermanitos de la nena. Una figura relevante: la abuela materna, designada como tutora por el juez, es una mujer de fuertes convicciones religiosas, que hace 12 años había forzado a D. a parir a Lola, producto también de una violación.
La extrema pobreza y la dependencia económica de D. respecto del abusador de su hija y la falta de recursos propios y apoyo por parte de su familia hicieron el resto. D. no pudo asumir la responsabilidad y el riesgo de enfrentar al juez y a su madre para evitar que en su hija volviera a cumplirse el mismo destino y la dejó librada a esas poderosas voluntades.
Para cerrar el círculo el juez Ferrer cerró la transacción: cuerpo de niña a cambio de comida, y dispuso que se arbitraran los recursos necesarios para garantizar al grupo familiar donde se va a insertar esta niña y su bebé, todo lo atinente a vivienda, subsidios, educación, alimentos.
Breves notas personales
Los funcionarios han hecho de la función pública el espacio para ejercer poder sobre sus conciudadanos y conciudadanas tratándolos como si fueran feligreses. En lugar de respetar los derechos ciudadanos de la niña, los funcionarios de este gobierno, además de los jueces, médicos y psicólogos intervinientes privaron a Lola de su libertad; en lugar de cumplir con la ley la han sometido a exposición pública colocándola como el rehén de las decisiones que otras y otros habían tomado ya, aunque se pretendiera otra cosa, sobre su cuerpecito de nena.
Un magistrado monárquico, médicos y médicas dueñas de la vida y los cuerpos de las personas, fundamentalistas dueños y dueñas de la verdad poniendo ante los ojos de la nena imágenes de cuerpos destrozados.
La suerte estaba echada para Lola.
Sin embargo siempre es bueno cerrar el cuento con la libre elección de la maternidad y el consentimiento, e incluso el goce en el abuso.
Para que la historia cierre con moraleja es necesario además que el héroe sea acosado: el juez Ferrer se colocó a sí mismo como la víctima de dos demonios: las feministas “abortistas”, haciendo referencia a la breve intervención de nuestra abogada, quien sólo reclamó por la libertad de la nena, y los grupos “provida”, que, según sus propias palabras, le enviaron más de 300 mensajes por día donde le decían que “no cometiera un asesinato”, además de otros desmanes que son de público conocimiento
Para contribuir a su gloria, el 15 de octubre pasado, casi un mes después de que el juez rechazara el pedido de aborto realizado por D, ingresó al Senado de la Nación un proyecto de la senadora nacional mendocina Mónica Troadello, que pretende que todo el cuerpo manifieste su “beneplácito” por la actitud judicial.
Ferrer sin embargo no es el héroe que presume. El mismo podría haber evitado esta desdichada situación de haber cumplido simplemente con su deber de funcionario público, aún cuando no fuera en sintonía con ninguna figura angelical ni heroica, y hubiera dado protección a la pequeña cuando su tío materno la solicitara, en abril, antes de que se produjeran la violación y el embarazo.

Hasta ahora hemos llevado demandas a los tribunales por incumplimiento de la ley con una suerte que yo llamaría modesta, a pesar del esfuerzo y desgaste que estas batallas judiciales significan para nosotras.
El estado continúa persiguiendo a quienes colaboran con nosotras en la difícil resolución de situaciones en las cuales las mujeres no sólo demandan abortar bajo la protección de las leyes existentes (de todas maneras incumplidas), sino porque muchas simplemente se niegan a llevar a término un embarazo forzado.
El aborto continúa siendo ilegal y las mujeres siguen abortando, y sufriendo por ello consecuencias muy distintas según su clase social. En el Siglo XXI siguen muriendo mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, pero siempre pobres, por aborto clandestino. De ello debiera inferirse, como lo señalaba Simone de Beauvoir tras es el proceso de Bobigny que si la experiencia prueba que la legislación existente no tiene ninguna influencia sobre la práctica, es la legislación lo que es preciso cambiar.
No es eso, sin embargo, lo que legisladores, funcionarios, médicos y jueces infieren. Los jueces de la nación argentina frecuentemente obligan a las niñas (no sólo a las mujeres) a parir, tal vez porque la idea de que las mujeres somos seres humanos autónomos con derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos sigue produciendo miedo. L@s médicos se adueñan de sus cuerpos y dictaminan, como lo hicieron con Ana María Acevedo, como pretendió hacerlo Eztala.
Sólo la autonomía de Marina, de su mamá y de su tía, y la existencia de un espacio de resistencia y lucha por el derecho a decidir sobre el propio cuerpo pudieron torcer esa voluntad de dominio mortífero.
Contamos con el ejemplo de nuestras ancestras, ejemplo de lucha y desobediencia, como lo hizo Marie Claire, como lo hicieron su madre Michèle Chevalier y sus amigas, proletarias francesas, en Bobigny. Simone de Beauvoir confiaba en que las mujeres lucharíamos y ganaríamos. Ellas lo lograron. Nosotras lo lograremos.

Día Internacional contra la explotación sexual

lunes, 21 de septiembre de 2009
Campaña:
“Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”
www.campanianiunavictimamas.blogspot.com

23 de Setiembre
DIA INTERNACIONAL CONTRA LA EXPLOTACION SEXUAL

El 23 de setiembre de 1913 fue sancionada la ley 9143 conocida como Ley Palacios, primer intento en el continente para penalizar la explotación de la prostitución de mujeres y niñas. En esta época, a la trata y tráfico de personas se la llamaba “trata de blancas” para diferenciarla de la trata de personas traídas de África, dirigida mayoritariamente la explotación laboral.

En 1936, se dicta otra Ley (12331) que prohíbe la instalación de prostíbulos y los controles policiales y sanitarios sobre las mujeres, terminándose con toda forma de reglamentación de la prostitución, por considerarla violatoria de la dignidad de las personas.

En 1949, se consagran los principios abolicionistas con la firma de la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (Naciones Unidas, 1949), ratificada por Argentina.

Actualmente, existe una amplia corriente que considera como una de las causas de la prostitución la demanda de los “clientes”, que es organizada por redes mafiosas de rufianes y proxenetas, con complicidades dentro del Estado, de las iglesias, de los medios de comunicación y el silencio cómplice de la mayor parte de la sociedad.

Para el abolicionismo, los explotadores y proxenetas deben ser penalizados sin importar el consentimiento de las víctimas o la edad de las mismas y jamás debe perseguirse a las personas en situación de prostitución.

Sin embargo, en la práctica y en ciertas leyes se hace precisamente lo contrario, como ocurre hoy con la actual Ley contra la Trata de personas, que exige, en el caso de víctimas mayores de 18 años, la prueba de que no consintieron en ser explotadas. De lo contrario, no hay delito y proxenetas y tratantes quedan en libertad.

A 96 años de la Ley Palacios, se impone más que nunca la lucha por el abolicionismo, como parte de los derechos humanos.



NI MAL NECESARI NI TRABAJO

LA PROSTITUCION Y LA TRATA SON VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

SIN CLIENTES -PROSTITUYENTES NO HAY PROSTITUCION NI TRATA

POR LA REFORMA DE LA LEY CONTRA LA TRATA

POR EL DESMANTELAMIENTO DE LA REDES DE PROSTITUCIÓN

POR LA DEROGACIÓN DE LOS CÓDIGOS CONTRAVENCIONALES Y DE FALTAS QUE PENALIZAN A LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE PROSTITUCIÓN

Homenaje a Dora Coledesky por su trayectoria en la defensa del Derecho al aborto (por Claudia Anzorena y Alejandra Ciriza)

viernes, 21 de agosto de 2009

Estas palabras las preparé con Alejandra Ciriza, quien agregó la trayectoria histórica de Dora, y también con algunos aportes que me brindó Marta Rosenberg para ser leídas en la Jornada para debatir Estrategias para el acceso al Aborto legal seguro y gratuito en este nuevo contexto en Argentina. Sábado 14 /5/05, Córdoba – Argentina.

A cargo de Claudia Anzorena (Mendoza)

Es un honor para mí que me hayan encomendado decir estas palabras en homenaje a un feminista con el compromiso, la trayectoria y la consecuencia política de Dora Coledesky.

A Dora la conozco de nombre desde hace tiempo, porque es una referente muy importante para quienes luchamos por los derechos de las mujeres en particular, pero también de los sectores oprimidos y discriminados en general.

Dora es una de esas feministas-mujeres-comprometidas concretas que puso su cuerpo y su vida para que hoy nosotras estemos en este punto de un camino nada lineal, ni continuo, ni unívoco... Pero tuve contacto personal con ella hace poco más de un año y conocí una persona tan comprometida, como solidaria y generosa: una señal clara de su permanente construcción de futuro.

De origen político trotskista, Dora conoció el feminismo en Francia, durante el exilio.

Defendió la incorporación de la relevancia de los derechos de las mujeres en los movimientos de izquierda a la vez que promovió en el feminismo la necesidad de ampliar la visión y articular con movimientos sociales de todo tipo.

De retorno a la Argentina en marzo del ´84 no tardó en vincularse al feminismo, y en asistir a las reuniones organizadas por ATEM. En 1987 se organiza una mesa redonda, de la cual surge la idea de organizar la Comisión por el derecho al Aborto. De ella han formado parte muchas feministas: Alicia Caccopardo; Liliana Pelliza y Patricia González; la antropóloga Zafina Newbery; Mabel Bellucci (1).

Desde entonces Dora ha escrito, organizado, debatido, asesorado, elaborado proyectos de ley, luchado incansablemente por la conquista del derecho de las mujeres a decidir en libertad.

En el Encuentro de Mujeres, de 1988, en Mendoza, se formó un taller autoconvocado sobre aborto.

Con médicas del Muñiz, y con la colaboración de otras feministas hicieron un anteproyecto de ley que fue leído y distribuido por primera vez en el Encuentro Nacional de Rosario en 1989.

En Jujuy se oficializa la incorporación del Taller sobre Aborto y se inicia el ya largo combate contra los grupos autodenominados pro-vida, empeñados en obturar las posibilidades de legalizar o tan siquiera despenalizar el aborto.

En 1990, en el Encuentro Latinoamericano de Feministas en San Bernardo, a partir de una propuesta de Dora, se instituye el 28 de septiembre como el Día latinoamericano de lucha por el derecho al aborto en Latinoamérica.

En 1994 formó parte del grupo que organizó Mujeres Autoconvocadas Para Decidir En Libertad (MADEL) y se movilizó para impedir el ingreso de la cláusula Barra, que consagraba el derecho a la vida desde la concepción, en el orden Constitucional

Con Liliana Pelliza organiza la Asamblea por el derecho al aborto, un espacio de debate sobre los múltiples aspectos que implica la cuestión del aborto, así como también un lugar donde discutir las estrategias par la legalización, desde la búsqueda de excepciones legales hasta la publicación de las cifras de mortalidad por aborto en la Argentina.

A partir de las Jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001 Dora lleva la reivindicación por el derecho al aborto de los espacios feministas a las Asambleas, y logra la incorporación de la anticoncepción, la educación sexual y la legalización del aborto en la INTERSALUD, una organización que reunía las distintas comisiones de salud de las asambleas. Incluso se consigue que las asambleas apoyen las actividades del día 28 de septiembre.

En el último Encuentro Nacional de Rosario, Dora promovió la organización de una asamblea en el marco del Encuentro que puso en la calle 10.000 mujeres al grito de Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

Participó, activa como siempre, en el Encuentro Nacional de Mendoza, donde el tema fue debatido en talleres que convocaron a miles de militantes feministas, y del movimiento de mujeres dispuestas a resistir la agresión de las católicas fundamentalistas. Una vez más el Encuentro ratificó en la calle el acuerdo de defender nuestro derecho a decidir en Libertad.

Para Dora el derecho a la decisión del aborto es una cuestión de principio que no es negociable. Ha impulsado siempre la realización de actividades nacionales, ha luchado en todos los espacio, cuando era una demanda minoritaria, porque gran parte del movimiento no lo consideraba oportuno, y ahora, que es uno de los asuntos centrales de nuestra agenda.

Y quiero terminar con palabras de Dora:

“…hay que continuar hasta obtener legalmente o fuera de la legalidad los derechos que nos corresponden, independientemente que nos sean reconocidos o no. … porque nadie puede sustituirnos en las decisiones que nos implican, porque tienen relación con nuestra vida, con nuestros sentimientos, con nuestra responsabilidad como seres humanos… En esta lucha está en juego nuestra propia dignidad -por eso decimos que no es una simple reivindicación- es no ser consideradas como cosas, sino como seres humanos dispuestos a vivir una vida digna de ser vivida” (Dora Coledesky, 2003).

Fuentes

Dora Coledesky, Dudas, Reflexiones y Preguntas en la Lucha por el Derecho al Aborto junio de 2003

Entrevista a Dora Coledesky, julio de 2000, por Alejandra Ciriza y Josefina Brown

LANZAN LÍNEA TELEFÓNICA PARA INFORMAR SOBRE ABORTO CON MEDICAMENTOS

jueves, 30 de julio de 2009

El evento se realizará el jueves 30 de Julio de 2009, a las 17:00hs en el Centro Cultural y Social Archibrazo

Mario Bravo 437


Según el Ministerio de Salud de la Nación, el 60% de las embarazadas argentinas no planificó su embarazo. En el país se realizan alrededor de 500.000 abortos por año, en su mayoría clandestinamente. Ingresan a los hospitales públicos 68.000 mujeres por complicaciones post aborto. De ellas, mueren cada año alrededor de 100. Hace años, la principal causa de muerte de embarazadas en el país deriva de las prácticas abortivas inseguras. Entre las mujeres que interrumpieron su embarazo, la búsqueda de atención médica ante las señales de alarma percibidas estuvo demorada. Según el Ministerio de Salud de la Nación, esta demora puede explicarse por el estigma asociado al aborto clandestino. En otras palabras, estas muertes son evitables poniendo información sobre aborto seguro en manos de las mujeres.


El uso de medicamentos para realizar abortos seguros lleva más de veinte años como práctica establecida y es recomendada por la Organización Mundial de la Salud y otros organismos por su eficacia y bajo riesgo de muerte y complicaciones cuando se realiza con el método correcto. El método para abortar con el medicamento misoprostol es recomendado por la Organización Mundial de la Salud como un método seguro para abortar hasta las 12 semanas de embarazo sin internación y sin riesgos, con mínimo control médico posterior, igual al necesario frente a un aborto espontáneo. Muchas mujeres no saben que este método existe. Las que saben, suelen obtener información confusa e incompleta.


La información del método para abortar con misoprostol está disponible en organizaciones especializadas, y es brindada por el estado incluso en países donde el aborto está restringido, principalmente por internet. En Argentina, 6 de cada 10 cajas de misoprostol se venden sin cumplir el requisito de receta archivada. Esto indica, entre otras cosas, que nadie puede monopolizar el conocimiento, y que las mujeres decidimos sobre nuestra vida y nuestro cuerpo. Pero también muestra que la prohibición del aborto y la clandestinidad a que se nos obliga ponen en marcha un mecanismo selectivo de desinformación, que perjudica especialmente a mujeres y niñas pobres, jóvenes, excluidas, víctimas de formas graves de violencia de género, quienes ven vulnerado su derecho a acceder a información que salva vidas.


El objetivo de la línea telefónica Aborto, más información, menos riesgos es democratizar el acceso a la información sobre el método correcto para aborto seguro con misoprostol. Esta información, compilada y publicada por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, entre otros organismos, tiene como objetivo prevenir la muerte y daños a la salud causadas por abortos inseguros, realizados en la clandestinidad. Este proyecto es parte de un trabajo compartido con activistas de Ecuador y Chile y será llevado adelante en Argentina por la articulación Lesbianas y feministas por la descriminalización del aborto. Contamos con el apoyo de la ONG Women on Waves (Holanda), XminY y diversas organizaciones políticas y sociales locales.


¡NI UNA MUERTA MÁS POR ABORTO CLANDESTINO!


Aborto. Tu decisión Informate: (011) 156 664 7070


Luego de la presentación, a las 19 hs. acción callejera en Corrientes y Callao en el marco de la lucha por la legalización y despenalización del aborto.



Para más información sobre aborto acceder a:

Women on Waves: www.womenonwaves.org

Coordinadora Juvenil por la Equidad de Género: www.coordinadorajuvenil.org

Organización Mundial de la Salud: http://www.who.int

Gynuity: www.gynuity.org

Caclai (Consorcio Latinoamericano contra el aborto inseguro): www.caclai.com

Alan Guttmacher Institute: http://www.guttmacher.org/

Fondo de Naciones Unidas para la Población-UNFPA: http://www.unfpa.org/public/

Consorcio Internacional para el Aborto con Medicamentos: http://www.medicalabortionconsortium.org/